un locutor de la AM
un murmullo de coches
un boludo
una ola de voces
un ladrido
un motor al aire
un grito
un claxon turbado…
los sonidos
de una noche del sur.
sonidos porteños Dom, nov, 2009
idea nueva… Mie, oct, 2009
Vislumbro desde hace poco una bella y, a la vez, abismal idea. Tan sólo imaginármela, siento un nudo en la garganta y una presión ocular que me desvela, sin pretenderlo, su importancia.
Y es que tengo el doble de lo que la mayoría tiene.
Una parte está muy lejos de mí, aunque la evoco a menudo en mi fantasía. La otra está más cerca, casi a la vuelta de la esquina, aunque apenas me atrevo a tocarla.
Una es mi deseo, mi utopía. La otra es materia, realidad.
A una la veo en sueños. La otra me cansa ver.
Una quiere que la olvide. La otra quiere ser única.
Ambas partes se desconocen, se excluyen, se olvidan.
Lloro por la suerte de tener el doble de lo que la mayoría tiene.
Un poema de Mateja Matevski Jue, ago, 2009
Mateja Matevsky es un gran poeta macedonio. Reproduzco aquí un poema, encontré en éste las palabras precisas para una despedida inesperada.
Dejo también un enlace para leer más de este autor: http://www.e-books.com.mk/01poetry/matevski/eng.asp. Hay obras traducidas en castellano, aunque valdría la pena saber macedonio.
El vuelo del ave blanca
Zaga, Skopje, 1989
Llameó en las alturas el puñado blanco de la madrugada
hacia los bosques celestiales
Ahora es una nubecita blanca
pañuelito
blanco diente de león
que marcha
hacia el abrazo del universo
El ave blanca de mi sangre
mi aliento blanco pensamiento blanco
abandona el cuerpo
huye de la sangre
y fluye
hacia lugares desconocidos y nuevos
altivas fuentes germinantes de rocío se diluyen en el cielo
vaho blanco del sol
huido en las lejanías en las tinieblas
por mi cuerpo anhelante
Aparecen antiguas
las secretas fuerzas desde estas profundidades de la sangre
que la alejan
en el sordo espacio de la soledad
y fuerzas ignoradas la aprietan hacia abajo
hacia el resplandor de las raíces
hacia las semillas de la tristeza perenne
en el indeciso equilibrio
inalcanzable
entre los astros y las hierbas.
Montaña mágica Sab, ago, 2009
Barcos que vienen y van, casillas regadas de sol y mar. Iguales y diferentes… Anónimas o veneradas…
La vida, en la montaña mágica. La muerte, en la montaña trágica: un mismo lugar para sucumbir y respirar.
Y, ahora, mi cuerpo con vida, se vuelve rígido, se encoge, al acercarme…Mis ojos vivos se derraman, se ciegan, al ver…Mi palma caliente se enfría al tocar…Tu casilla helada, gris, sin nombre.
Y me despido. Y te dejo un poco de mi. Y claveles rojos, muertos, en tu cuadradito frío, inerte.
Preguntas Dom, abr, 2008
Me pregunto cómo será doblar la esquina y ver el rostro de la mujer ausente. Me pregunto si me reconoceré en sus ojos (y ella en los míos). Me pregunto si tendré su boca mentirosa. Me pregunto cómo será recibir su abrazo tardío. Me pregunto si me regalará una matriz fértil. Me pregunto si la perdonaré.
presente Dom, abr, 2008
Curó sus grandes heridas, que eran dos, cuidadosamente, tiernamente.
Lo que había sido un bordado de belleza y de vida, era ahora un cosido aséptico e impersonal.
Curó esas dos grandes heridas, disimulando el dolor. Sabiendo que tendría que curar otras nuevas. Constriñendo la rabia. Cuestionando a Dios.
Y a la vez, agradeciendo el tiempo permitido. Transmitiendo vida con sus manos prodigiosas.
Amándola.
Motivos Dom, abr, 2008
Quiero dar un espacio real (o virtual) a mi mundo interno (sueños, recuerdos, divagaciones, invenciones y todo lo que sea susceptible de ser trasladado a palabras). Creo también, que de vez en cuando, tendré ganas de colgar videos o escritos o creaciones de otra gente, conocida o anónima. No quiero cerrarme a nada, pues precisamente, el objetivo último de este blog, es sentirme más libre. Sé que podría expresarme en una página de word, triste e insulsa, o en un diario de papel (uf, me costaría bastante escribir a mano), pero me seduce, a la vez que es un reto para mi, el exhibicionismo implícito en el acto de escribir en la red. Aunque por cierto, no sé a quién le puede interesar lo que escribo…
Por otro lado, tal y como reza el subtítulo, priorizo el contenido, por encima de la calidad, atendiendo en primer término a mis necesidades, deseos, neuras… En otras palabras, y aunque suene egocéntrico me quiero permitir ser la protagonista, el ombligo de este pequeño mundo.